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"Literatura nacional 1-3 · EM052-54"

Autor: Altamirano, Ignacio Manuel

Editorial: Editorial Porrúa México

Edición: 2, 2002

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Resumen:

En la crítica y en la historia literarias encontró Ignacio Manuel Altamirano uno de los más adecuados instrumentos para ejercer aquel magisterio intelectual] a que se vio destinado en las letras mexicanas, desde el año siguiente al fin de la intervención francesa y el imperio, 1867, hasta 1890, aproximadamente, en que la autoridad de su palabra dejó de ser oída por una nueva generación, la de los modernistas. Poeta, novelista, orador, historiador, costumbrista y periodista fecundo,no pudo alcanzar la misma fortuna en tan variadas actividades. En su juventud, alternó brillantemente la revelación de su lirismo y de los paisajes tropicales que alienta en sus poesías, con la valerosa y elocuente proclamación de sus creencias políticas que conservan sus discursos. Pero en los años de su madurez, atento siempre a aquella preocupación suya por una cultura nacional., no pudo entregarse sin reservas a sus creaciones novelescas en las que pronto llegamos a apreciar mejor su lección literaria que su puro interés narrativo-; encontró, en cambio, el cauce justo de aquellas ideas en los estudios de crítica e historia literarias. Cuando Altamirano publicó en 1868 las primeras Revistas literarias, inauguraba una etapa decisiva en la historiografía de la literatura mexicana. Quedan noticias de que el jesuita veracruzano Agustín Pablo Pérez de Castro (1728-1790) dejó en los comienzos una historia de la literatura mexicana o hispanoamericana, actualmente perdida. En 1755, Juan José de Eguiara y Eguren publicó en México el primer tomo de su Bibliotheca mexicana que aspiraba a formar un repertorio biobibliográfico de los escritores de la época colonial. Años mas tarde, José Mariano Beristáin y Souza decidió continuar y completar la obra que Eguiara había dejado incompleta y editó -en México, 1816, 1819 y 1821- su Biblioteca hispanoamericana septentrional. Ciertamente, en los prólogos o Anteloquia que lleva el volumen de Eguiara se encuentra el esbozo de una historia crítica de la cultura mexicana desde la época anterior a la conquista hasta 1754; pero el propósito fundamental de este trabajo y de su continuación hecha por Beristáin se limitaba al acopio de noticias biográficas y bibliográficas y excluía aún el propósito de una historia literaria. Ya. en el siglo XIX, la historiografía de nuestra literatura se inicia con panoramas de épocas, tan caprichosos como el que escribió el poeta español José Zorrilla en La flor de los recuerdos (México, 1855) , o de géneros, como el Discurso sobre la poesía mexicana que Joaquín Baranda pronunció en Campeche, en 1866, para evocar algunos nombres de nuestra lírica. Pero la reflexión crítica y la ordenación de una secuencia histórica, propias de la historia literaria, sólo llegarán con los escritos que Altamirano publica entre 1868 y 1883, coleccionados por primera vez en el presente volumen.

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